“Recolocar para poder seguir.”

La voz de Raquel Valero

Motherhood Bonus ✨

Es clave entender que no puedes separar lo que te pasa fuera de lo que haces dentro del trabajo.”

Raquel Valero
Senior Business Manager Robert Walters

Hablar con Raquel es escuchar una trayectoria donde no hay dos mundos separados. La vida y el trabajo no van en paralelo, se cruzan constantemente. Cada decisión, cada parón, cada momento personal forma parte de un mismo sistema donde todo suma y todo impacta.

En su historia hay algo que se repite: cuando las condiciones cambian, Raquel no intenta sostener lo insostenible. Recalibra. Y recalibrar, en su caso, ha sido una decisión estratégica para estar donde tiene que estar en cada momento.

La voz de Raquel Valero.


P: Cuando miras tu trayectoria, hablas de distintas etapas muy marcadas. ¿Cómo se han ido dando esos momentos de cambio?

R: Yo siempre digo que mi trayectoria tiene tres fases muy claras. La primera en industria, con mucha presencia física, liderando equipos en distintas plantas. En ese momento nace mi primer hijo, Abraham, y estando embarazada de mi segunda hija, Carmen, llega también la crisis. Ahí fue cuando hice mi primer parón. Venía muy bien a nivel profesional, tenía buena relación con la empresa, pero llegamos a un acuerdo y decidí parar. Tenía el deseo y aproveché ese momento para tener mi tercera hija. Lo viví desde una lógica muy práctica: o lo hacía entonces o después sería mucho más difícil volver a parar.

A partir de ahí, y procesando todo lo vivido y aprendido, me hice una pregunta importante: ¿dónde quiero llevar todo lo que sé? Y lo tuve claro: a una empresa de servicios donde pudiera tener más flexibilidad, donde no tuviera que estar físicamente todos los días en una planta.

La segunda etapa fue el sector servicios, pero dando servicio a la industria. Tenía equipos deslocalizados por toda España, de más de 100 personas, combinando la parte operativa con la comercial. Seguía teniendo responsabilidad, pero con otra flexibilidad. Podía organizarme, moverme, estar con mis hijos. Ese fue otro cambio importante: quité de la ecuación las máquinas y los materiales y puse el foco en las personas. Entendí que el negocio realmente está en las personas.

Esa etapa duró aproximadamente diez años. Y ya antes de la pandemia entré en una tercera fase más vinculada a la consultoría en recursos humanos, selección y desarrollo, con un foco mucho más claro aún en personas, que es donde sentía que podía aportar más.

P: Has hablado de varios momentos de “parar”. ¿Cómo identificas cuándo necesitas hacerlo?

R: El primer parón vino más por el contexto, pero el momento en el que yo decidí parar de verdad fue más adelante, cuando mis hijos iban creciendo y vi que algo se me escapaba. Sobre todo con mi hijo mayor. Empezaron a llegar comentarios del colegio, cosas que no encajaban con lo que nosotros éramos como familia, y pensé: algo está pasando y no estoy ahí.

Ahí tomé una decisión muy dura. Dejé el trabajo voluntariamente. Y digo dura porque estaba en un momento muy bueno, con resultados, con equipo, con reconocimiento. Pero pensé: lo que tengo que hacer ahora en mi casa lo quiero hacer yo. Eso no se puede subcontratar.

Fue un año de parar, de poner orden, de entender qué estaba pasando y de reconducir. Y después volví. Con más fuerza y con otra mirada. Volví al sector servicios.


P: También has vivido momentos personales muy duros. ¿Cómo impactan en lo profesional?

R: Totalmente. Siempre digo que lo que pasa fuera impacta dentro. Uno de los momentos más duros fue cuando falleció mi padre. Fueron nueve meses desde el diagnóstico hasta que murió. Yo siempre digo que fue como un embarazo emocional.

Ahí pedí un cambio de rol dentro de la empresa. Necesitaba cambiar mi vida, mi energía, hacer cosas distintas para poder transitar ese momento. Fui a terapia, hice todo lo que estaba en mi mano para no quedarme en el sufrimiento, y ese cambio me dio la energía para seguir.

Para mí es clave entender que no puedes separar lo que te pasa fuera de lo que haces dentro del trabajo.


P: Has liderado en entornos muy masculinos. ¿Cómo fue esa experiencia?

R: El reto vino cuando pasé a la parte de operaciones. Ahí prácticamente todo eran hombres. Yo tenía 25 años y me encontraba en mesas donde era la única mujer. En ese momento hubo un trabajo personal importante de confianza en mi misma. Yo siempre me decía: estás aquí porque te lo has trabajado, te lo has ganado.

Y tenía muy claro mi enfoque: no venir solo con problemas, venir con soluciones. Eso eleva la credibilidad. Y también el mindset: tú puedes verme como quieras, pero yo vengo como creo que tengo que venir y aporto.


P: ¿Cómo cambia tu liderazgo a partir de la maternidad?

R: Cambia porque mejoran tus habilidades como persona, sobre todo la paciencia. A la hora de resolver, de ejecutar, el liderazgo es más ágil, más rápido, pero también más humano.

Y hay una pregunta que siempre me hago: si esto le estuviera pasando a un hijo mío, ¿cómo lo abordaría? Eso cambia completamente la forma de tomar decisiones.


P: Desde tu experiencia, ¿qué aporta la maternidad a lo profesional?

R: Muchísimo. Para mí, el mayor bonus es la expansión. Siempre digo que ya no hay una Raquel, hay una Raquel por cuatro. Porque lo que tú haces, cómo vives, cómo te comportas, se multiplica en tus hijos.

Eso te cambia la perspectiva de todo.


P: Si tuvieras que resumir tu Motherhood Bonus, ¿cuál sería?

R: Ese mismo. La expansión. Saber que lo que eres va más allá de ti.


En la historia de Raquel no hay un único punto de inflexión, sino varios momentos en los que ha sabido parar, recolocar y seguir. Y en todos ellos hay una decisión común: elegir dónde tiene que estar en cada etapa.

Porque recalibrar, en su caso, no es detenerse. Es decidir, con criterio, cómo seguir.

Si desde tu empresa quieres explorar cómo transformar estas experiencias invisibles en palancas de desarrollo y retención de talento femenino, 👉 hablemos.

De estas conversaciones nace la fuerza que nos ayuda a avanzar.

Un abrazo y hasta la próxima.


+ BIO
Raquel Valero Gómez. Con más de 20 años de experiencia en entornos multinacionales, tanto en el sector industrial como en el de servicios, he desarrollado un profundo conocimiento en gestión del talento y selección estratégica.

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