“Hay momentos en los que tienes que decidir cómo quieres seguir.”

La voz de Alicia Paricio

Motherhood Bonus ✨

“Defender tus derechos durante el embarazo no es solo un acto de amor propio, es también una forma de justicia para todas.”

Hablar con Alicia es entender que no todas las trayectorias siguen el camino que habíamos imaginado… y que, a veces, eso no es necesariamente algo negativo.

Con una carrera consolidada en Recursos Humanos y en una posición directiva internacional, se encontraba en un momento de crecimiento profesional cuando la maternidad apareció en su vida de forma inesperada.

Lo que vino después no fue solo un reto personal, sino un momento que la obligó a posicionarse, a tomar decisiones difíciles y a redefinir cómo quería seguir construyendo su carrera.

Su historia no busca generar incomodidad. Pero sí invita a mirar de frente una realidad que sigue existiendo y, sobre todo, a entender qué hacemos con ella.

 Espero que disfrutéis esta entrevista tanto como yo.


P: Estabas en un momento de crecimiento profesional cuando te quedas embarazada. ¿Cómo recuerdas ese inicio?

R: Para mí, ese momento marcó un antes y un después en mi trayectoria profesional. Me quedé embarazada por sorpresa, no estaba buscando tener un bebé en ese momento y fue un shock. Tenía muchas dudas, no sabía qué hacer, y además estaba en una posición de mucha responsabilidad, viajando constantemente. Recuerdo que, justo antes de coger un avión, tuve un sangrado. Llamé a un centro médico y me dijeron que había riesgo de pérdida y que tenía que hacer reposo absoluto. No cogí el avión y me volví a casa. Y ahí tuve que comunicar mi embarazo antes de lo que yo quería.

 

P: ¿Qué ocurrió cuando volviste a la empresa?

 R: Volví después de unos días de reposo y noté que algo no iba bien. Al día siguiente me convocaron a una reunión. Yo iba preparada, con una propuesta, pensando en cómo organizar mi trabajo, qué podía cubrir, incluso cómo ayudar durante la baja. Pero lo que me encontré fue una carta de despido. El motivo era el embarazo. Fue una conversación muy dura. Se me decía que la posición requería viajar y que ahora, al ser madre, no podría hacerlo. Pero esa decisión la estaban tomando por mí.

 

P: En ese momento decides no aceptar ese despido. ¿Qué te lleva a hacerlo?

R: Yo conocía mis derechos. La maternidad está protegida por ley. Para mí, ser capaz de defenderlos durante el embarazo no es solo un acto de amor propio, sino también una forma de justicia hacia todas las mujeres. Le dije claramente que era un despido nulo. Pero pienso mucho en las mujeres que no tienen esa información o esa seguridad. En un momento tan vulnerable, es muy fácil ceder.

 

P: Después de esa experiencia, ¿cómo reconstruyes tu camino profesional?

 R: Fue una etapa difícil. Volver a un entorno donde sabes que no te quieren es muy duro. Con el tiempo decidí que no quería seguir ahí. Salí de la empresa y tomé la decisión consciente de tomar otra nueva oportunidad, hacia un rol con menor alcance geográfico y más alineado con mis valores. Desde ahí pude retomar el enfoque, reforzar mi liderazgo y volver a crecer.

 

P: ¿Qué cambió en tu forma de trabajar y de liderar después de la maternidad?

R: Cambiaron muchas cosas. Sobre todo la forma de gestionar el tiempo y la energía. Antes podía alargar jornadas sin límite, el trabajo no se acababa nunca. Con un hijo, eso deja de ser una opción. Hay un momento en el que tienes que parar, y ahí te das cuenta de algo importante: el mundo no se cae. A partir de ahí empecé a priorizar de otra manera, a ser más consciente de dónde ponía el foco y a tomar decisiones más claras sobre qué sí y qué no. No he dejado de crecer profesionalmente por poner límites, al contrario. Creo que me ha hecho más eficiente, más enfocada y también mejor líder.

 

P: Desde tu mirada en Recursos Humanos, ¿sigue siendo la maternidad un punto de inflexión en la carrera de las mujeres?

 R: Lo es, incluso para las que no son madres. Sigue existiendo ese pensamiento de “está en edad de tener hijos”. Hay un componente cultural e inconsciente muy fuerte. Y también una narrativa que nos hemos contado durante años: que para ser madre tienes que frenar tu carrera. Creo que hay que romper eso. No anticiparse. No frenar antes de tiempo por algo que ni siquiera sabes si va a ocurrir.

 

P: ¿Qué te ha ayudado a sostener tu carrera sin renunciar a la crianza?

R: Tener claros mis límites y sostenerlos. Saber qué es importante para mí y ser coherente con eso. Cuando trabajo, estoy al 100%. Pero cuando estoy con mi hijo, estoy con mi hijo. Y también trabajar mucho el sentimiento de culpa, que sigue estando ahí. Y empezar a cuestionar los roles. Los hijos son de ambos progenitores.

 

P: Si tuvieras que resumir tu Motherhood Bonus, ¿cuál sería?

R: Que puedes ser madre, puedes ser directiva y puedes cuidar de tu hijo. Y que no tienes que frenar tu carrera por anticipado.


Alicia habla de decisiones. De momentos en los que las circunstancias cambian y te obligan a posicionarte. Y de cómo, a partir de ahí, se puede volver a construir desde un lugar más consciente.

Su historia no se queda en lo que ocurrió, sino en lo que vino después: en la capacidad de redefinir el camino y seguir avanzando sin perder de vista lo importante.

 Porque recalibrar, en el fondo, también es eso.

Si desde tu empresa quieres explorar cómo transformar estas experiencias invisibles en palancas de desarrollo y retención de talento femenino, 👉 hablemos.

De estas conversaciones nace la fuerza que nos ayuda a avanzar.

Un abrazo y hasta la próxima.


+ BIO
Alicia Paricio Marin Directora Internacional de Recursos Humanos, líder de equipos con amplia experiencia acompañando a Comités de Dirección en la definición e implementación de estrategias de personas en el sur de Europa y la región EMEA. Cuenta con una trayectoria sólida en transformación cultural, desarrollo de liderazgo y crecimiento organizativo en entornos multiculturales.

Apasionada por el bienestar de las personas, la salud mental y el liderazgo inclusivo, impulsa culturas de alto rendimiento donde las personas pueden desarrollarse y aportar su mejor versión. Comprometida con la Diversidad, Equidad, Inclusión y Pertenencia (DEIB), lidera iniciativas de gestión del talento que generan oportunidades equitativas y amplifican voces diversas.

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Recalibrar: cuando la carrera deja de ser lineal