“La maternidad y la carrera profesional no tienen por qué ser un oxímoron”
La voz de Eugenia Bieto
Motherhood Bonus ✨
“Conservo la esperanza de que siga habiendo progreso en este sentido.”
Escuchar a Eugenia es poner perspectiva. No desde la nostalgia ni desde la teoría, sino desde una trayectoria vivida en primera persona, en un momento en el que muchas de las barreras que hoy seguimos nombrando ni siquiera se discutían abiertamente.
Su relato ayuda a entender algo importante: el progreso no siempre es lineal. Volver a empezar no invalida lo construido. Y muchas veces la determinación nace precisamente de ahí, de seguir adelante con coherencia cuando las circunstancias cambian.
Espero que disfrutéis esta entrevista tanto como yo.
P: Desde ESADE tenéis una mirada privilegiada del mundo corporativo. ¿Por qué crees que sigue siendo importante hablar hoy de maternidad y carrera profesional?
R: Estamos en un momento geopolítico muy delicado, donde hay ciertas ideologías y ciertos países que están queriendo volver a una realidad que yo viví cuando empezaba mi carrera. Ideologías que intentan presionar para que la mujer vuelva a la exclusividad del hogar: ser una esposa perfecta, dedicarse a los niños y poco más.
Y eso lo estamos viendo crecer. Es importante hablar de estos temas y reivindicar que la maternidad y la carrera profesional no tienen por qué ser un oxímoron. Tienen que ser compatibles, como lo son en algunos países avanzados europeos.
En los estudios que hacemos con mujeres de alto potencial, hay un 11% que afirma que ha tenido que aplazar o renunciar a la maternidad para seguir su carrera profesional.
No es una cifra menor, y además hablamos de un segmento muy concreto: mujeres que están avanzando profesionalmente.
Esto no es un tema unidimensional. No tiene que ver solo con la corresponsabilidad o con los horarios. Tiene que ver con algo mucho más amplio. Con una apuesta decidida por parte de las empresas, de la sociedad en general y de quienes legislan.
P: ¿Cuándo aparece por primera vez en tu vida este debate entre “maternidad o carrera”?
R: Muy pronto. Yo tenía 18 años y dudaba entre estudiar matemáticas o ESADE. Me gustaban muchísimo las matemáticas, de hecho estaba matriculada en exactas. Y le pregunté a mi madre qué le parecía.
Ella me dijo: “Haz ESADE, porque es más compatible con el matrimonio y la maternidad”. Estamos hablando del año ‘68.
Luego vinieron procesos de selección en los que me preguntaban si tenía novio y cuáles eran mis planes en la vida.
A mí me preocupan profundamente los sesgos, porque son los más difíciles de eliminar: no se ven, pero están ahí operando y tienen un impacto directo en las decisiones de carrera.
P: En tu trayectoria hay muchos hitos de “primera mujer” y muchas barreras superadas. ¿Cómo ves en retrospectiva esa etapa?
R: Siempre digo que soy de la generación de las mujeres “copito de nieve”: la única mujer de la promoción, la primera profesora, la única profesora durante una época, la primera directora general.
En las aulas tenía 80 alumnos y solamente un 5% eran mujeres, o menos.
Hice una carrera de la que estoy muy orgullosa en ESADE. Fui profesora de matemáticas y estadística, fui asumiendo cargos y responsabilidades. Pero todo eso lo viví siendo la excepción.
Por eso es tan importante el relato: para que otras mujeres que también están rompiendo barreras en otros ámbitos, no se sientan solas.
P: Hay un momento en tu historia en el que decides parar y, más tarde, volver a empezar. ¿Qué te gustaría compartir hoy sobre esa etapa?
R: Yo tomé una decisión muy drástica: dejarlo todo durante un tiempo y dedicarme a ser madre. Y tengo que decir que fue una época muy buena de mi vida.
Después volví a entrar en la carrera profesional desde un poco más abajo. Fue un aprendizaje duro. Pero también creo que a veces hay que quitarle miedo a eso: a volver a empezar cuando una tiene claro que quiere seguir adelante.
Yo volví con determinación. Y, aunque fue difícil, continué.
P: ¿Qué te ha ayudado a sostener esa determinación?
R: Hubo siempre una sensación muy fuerte de que tenía que seguir adelante a pesar de las dificultades. Y, sobre todo, de que tenía que ser muy coherente con mis propios principios e intentar no engañarme a mí misma.
Esos espacios de reflexión —entender qué es lo que valoras en cada momento de la vida, qué es lo que quieres y qué ejemplo quieres transmitir— me han ayudado mucho.
Estar alineada creo que quita mucho peso. Cuando vas por un camino que sientes que es el tuyo, aunque sea difícil, se sostiene mejor.
P: Si tuvieras que resumir en dos palabras tu Motherhood Bonus, ¿cuáles serían?
R: Determinación y esperanza. Estos son dos de los aprendizajes claves que me quedan de esta experiencia vital.
Y creo profundamente que en estos tiempos son fundamentales: determinación para conseguir que maternidad y ambición profesional no sean contradictorias. Y luego, esperanza de que así como en los últmos 50 años hemos vivido cambios fundamentales, entre todos, seguiremos construyendo progreso en este sentido.
Eugenia habla de decisiones. De coherencia. Y de algo que no siempre se dice en voz alta: que volver a empezar también puede formar parte de una carrera.
Su recorrido pone perspectiva a un debate que lleva décadas existiendo. Y deja una idea clara: cuando hay determinación —y condiciones— maternidad y ambición profesional no deberían ser incompatibles.
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De estas conversaciones nace la fuerza que nos ayuda a avanzar.
Un abrazo y hasta la próxima.
+ BIO
Eugenia Bieto es consejera de Endesa y profesora honoraria del Departamento de Estrategia y Dirección General de ESADE, institución de la que fue directora general entre 2010 y 2018, siendo la primera mujer en ocupar este cargo. Con una larga trayectoria en el ámbito académico y de dirección, ha desarrollado su carrera en torno al liderazgo, la formación de directivos y la promoción del talento femenino.