Serie Habilidades Invisibles y Liderazgo · Resiliencia
"Actualmente las mujeres sostienen lo que llamo la losa de hormigón. Nadie les explica lo que implica. Hay que hablar de esto con claridad, para que las parejas jóvenes puedan organizarse a tiempo."
Cada conversación con Laura me sorprende y me permite descubrirla desde un nuevo lugar, aprender algo distinto, conocerla un poquito más. Esta entrevista fue, sin duda, una de las más difíciles de editar, porque no quería dejarme ni una línea de todo lo que puede aportar.
Su pragmatismo, sus sentencias directas que nos invitan a desromantizar la maternidad y la paternidad, y su compromiso con una sociedad más justa, la convierten en una voz definitivamente necesaria.
Espero que la disfrutéis tanto como yo.
Tenía 47 años cuando un médico me recomendó dejar de trabajar durante dos años. En ese momento era directora general de PRM Market Intelligence y llevaba seis años dirigiendo la compañía. Fue un jarro de agua fría. Mi vida cambió de un día para otro: no recibes mails, nadie te necesita, y todo el mundo sigue con su vida.
Después de un par de meses, decidí que tenía que hacer algo, aunque sin presión. Llevaba 25 años dedicada a la inteligencia de mercados y pensé: 'voy a investigar a las mujeres en España, a ver qué les pasa'. No quería demostrar nada; necesitaba entender. Cuando vi los resultados, me enfadé. Pensé que tenía que explicarlo para que no les pasara a las nuevas generaciones.
Descubrí que seguimos sosteniendo un modelo agotador, en el que las mujeres asumen la mayor carga de los cuidados y muchas se ven abocadas a renunciar a su carrera. Sostienen lo que he llamado la 'Losa de hormigón'. Nadie les explica lo que implica cargar con esa losa los 365 días del año, año tras año, hasta que los hijos o hijas son independientes.
Tenemos que decirles a las jóvenes que no pueden ni deben aceptarlo todo. Y a ellos, que han de ser corresponsables con su pareja si de verdad la quieren.
La resiliencia no la aprendí con el burnout, sino cuando me reincorporé a mi puesto directivo después de tener a mi primera hija. Nadie me había hablado del cambio que iba a suponer. Fui la primera mujer en ser madre en la compañía y creía que con ayuda remunerada en casa todo seguiría igual.
Ahí empezó mi aprendizaje: el darte cuenta de que no puedes mantener todo igual, por mucho que te esfuerces. El estrés de dejar a tu hija, el pensar si estará bien cuidada, que todo encaje. Hay que hablar de esto con claridad, para que las parejas jóvenes puedan organizarse a tiempo.
Aprendí a poner límites y a organizarme con rigor. Me impuse una regla innegociable: de siete a nueve de la tarde estaba en casa, pasara lo que pasara. Mis equipos y mis clientes lo sabían. Ese espacio era sagrado.
Y luego inventé algo que llamo la teoría de las puertas. Todos los domingos planificaba la semana: hacía una lista de tareas —familiares, personales y profesionales—, calculaba el tiempo de cada una y las colocaba en el calendario. Cada tarea era una puerta: no abría la siguiente hasta cerrar la anterior. Aprendí a decir que no, con respeto pero con firmeza.
Significa contar las cosas como son. Tener hijos requiere tiempo y energía. Si en la infancia necesitan entre cuatro y seis horas diarias de atención en casa, alguien tiene que dárselas. Pero no podemos seguir actuando como si el tiempo se multiplicara. El día tiene 24 horas, para el padre y para la madre.
Una idea: alternar la Dirección General de la Crianza. Igual que en la UE cada seis meses cambia la presidencia, en casa podría pasar lo mismo. Así ambos entienden por igual lo que significa corresponsabilidad y la carga mental se divide equitativamente.
También hay que dejar de idealizar ciertas cosas. Lo importante es que cada mujer pueda decidir libremente qué le funcionará mejor, sin culpa ni juicios. Pero considerando también el medio y el largo plazo. El tiempo fuera del trabajo remunerado tiene un coste muy alto: emocional, profesional y económico.
En España, el 62% de las mujeres que viven con un hombre cargan con la 'Losa de Hormigón'. Casi 6 millones de mujeres. De las mujeres que ya no están en el mercado laboral, el 29% lo dejaron porque su situación familiar lo exigía, frente al 7% de los hombres. Y entre las que sí están, las que se han acogido a una reducción de jornada o han rechazado un ascenso por motivos familiares son el 30%, frente al 19% de hombres.
Hay conversaciones muy importantes que hay que tener en pareja incluso antes de la convivencia. En laurasagnier.com ofrecemos tres recursos gratuitos que buscan facilitar estos acuerdos.
Hay dos cosas que me han sido realmente muy útiles. La primera, gestión de conflictos. Yo practicaba casi a diario con mis hijas. Esa habilidad me ha servido muchísimo con mis equipos y también con mis clientes.
La segunda, empatía. La maternidad me cambió la forma de escuchar. Me hizo más consciente de las preocupaciones y emociones de los demás. Muchas madres desarrollamos una capacidad especial para leer lo que no se dice. Y eso, en liderazgo, es muy valioso.
La gestión de conflictos y la empatía. La maternidad me cambió la forma de escuchar y me hizo más consciente de las preocupaciones y emociones de los demás. Muchas madres desarrollamos una capacidad especial para leer lo que no se dice. Y eso, en liderazgo, es muy valioso.
Escuchar a Laura nos recuerda que una cosa no implica la otra: que se puede amar profundamente a nuestros hijos y, a la vez, exigir cambios estructurales que nos permitan vivir mejor y disfrutar de todas las facetas de nuestra vida.
De estas conversaciones nace la fuerza que nos ayuda a avanzar.
Un abrazo y hasta la próxima.
Agustina
Investigadora y conferenciante internacional sobre el reto de ser mujer. Ex Directora General de PRM y ex profesora de Market Intelligence en la UB. Con más de 35 años en market intelligence, ha liderado 4 investigaciones pioneras sobre la vida de las mujeres y las barreras que enfrentan. Impulsora del concepto "Losa de hormigón" para visibilizar la desigualdad en los cuidados.
Si desde tu empresa quieres explorar cómo transformar estas experiencias invisibles en palancas de desarrollo y retención de talento femenino, hablemos.
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